Miopía magna
Las miopía magna, alta miopía o miopía patológica es una enfermedad ocular en la que los objetos que se encuentran lejos se perciben borrosos. Esto es debido a que el globo ocular es más largo de lo habitual, lo que hace que el ojo enfoque delante de la retina y no sobre ella.
Hablamos de miopía magna cuando el paciente presenta de 6 a 8 dioptrías y se observan lesiones degenerativas en la retina.
Miopía magna
Las miopía magna, alta miopía o miopía patológica es una enfermedad ocular en la que los objetos que se encuentran lejos se perciben borrosos. Esto es debido a que el globo ocular es más largo de lo habitual, lo que hace que el ojo enfoque delante de la retina y no sobre ella.
Hablamos de miopía magna cuando el paciente presenta de 6 a 8 dioptrías y se observan lesiones degenerativas en la retina.
¿Qué es la miopía magna?
La miopía magna, también conocida como alta miopía, se considera una verdadera enfermedad, no sólo un trastorno refractivo. Se considera miopía magna cuando el número de dioptrías supera las 8 D y se acompaña de alteraciones en la retina. Es como si se produjera un proceso de envejecimiento precoz de la retina. En los pacientes miopes los objetos se enfocan delante de la retina y no sobre ella, ocasionando que la visión de lejos sea borrosa, mientras que la cercana se mantiene en buen estado.
Esta condición se produce, generalmente, a un alargamiento excesivo del globo ocular que da lugar a un estiramiento anómalo de todas las estructuras, incluida la retina. Su presencia incrementa la posibilidad de padecer otros problemas oculares, como el desprendimiento de retina o una hemorragia macular (Maculopatía de Fuchs), por lo que las revisiones oftalmológicas frecuentes son muy importantes para reducir al mínimo los riesgos y las complicaciones.
Síntomas de la miopía magna
Los pacientes con miopía magna suelen ser miopes desde la infancia, presentando problemas de visión a partir de los 3-5 años. Con el tiempo, el error refractivo evoluciona hasta superar las 6-8 dioptrías, estabilizándose por lo general al final de la adolescencia.
Existen pacientes en los que la miopía sigue avanzando con la edad, esta condición se conoce como miopía degenerativa y debe ser vigilada de cerca por un oftalmólogo para evitar complicaciones mayores.
Algunos de los síntomas de la alta miopía son:
- Visión de lejos muy borrosa y falta de agudeza visual.
- Presencia de fotopsias o destellos de luz.
- El paciente puede llegar a percibir pequeñas manchas en la retina, conocidas como moscas volantes o miodesopsias.
- Alteraciones en la visión de los colores
Cuando el paciente cuenta con más de 6 dioptrías se requiere un control oftalmológico periódico, con el fin de reducir al mínimo los riesgos asociados a esta condición.
Complicaciones
La miopía magna incrementa el riesgo de que se presenten diversas condiciones que pueden comprometer la salud visual.
Las principales complicaciones de este error refractivo son:
- Desprendimiento de retina, los pacientes con alta miopía son más propensos a sufrir desgarros en la retina que pueden conducir a un desprendimiento de la misma. Esta condición es una emergencia oftalmológica que debe ser atendida de inmediato.
- Neovascularización coroidea, formación de vasos sanguíneos anómalos debajo de la retina.
- Atrofia que acabe afectando la zona central de la retina, la mácula, comprometiendo la visión central.
- Aparición precoz de cataratas.
- Mayor riesgo de glaucoma.
- Otras complicaciones como un agujero macular, hemorragias maculares o degeneración macular miópica.
Tanto si la miopía magna evoluciona a miopía degenerativa como si las dioptrías se estabilizan, las revisiones oftalmológicas resultan esenciales para prevenir la aparición de estas complicaciones.
Tratamiento de la miopía magna
No existe ninguna cura para la miopía magna, sin embargo para impedir que este error refractivo comprometa la calidad de vida, el paciente debe recurrir al uso de gafas o lentillas.
La cirugía refractiva con lentes intraoculares fáquicas es una alternativa para corregir la miopía en pacientes con dioptrías elevadas que no hayan aumentado en los últimos años. Esto permitirá prescindir del uso de gafas mediante la implantación de una lente hecha a medida.
Además, y en función de las complicaciones asociadas a la miopía magna, existen diversos tratamientos adicionales. Se podrá realizar fotocoagulación con láser a aquellos pacientes con desgarros en la retina y vitrectomia en los pacientes con desprendimiento de retina.
Quienes sufran de neovascularización coroidea tendrán que someterse a inyecciones de medicación intraocular para disminuir la presencia de fluido y hemorragias maculares.
Un diagnóstico precoz y la evaluación oftalmológica continua, son las herramientas que tenemos a nuestro alcance para impedir que esta condición genere complicaciones que comprometan seriamente la visión.

