Retinosis pigmentaria
La retinosis pigmentaria o retinitis pigmentosa es una enfermedad hereditaria degenerativa de la retina que causa una pérdida progresiva de la visión.
Cuando una persona padece retinitis pigmentaria es imprescindible acudir al oftalmólogo ya que esta enfermedad causa la muerte celular de la retina (conos y bastones).
Retinosis pigmentaria
La retinosis pigmentaria o retinitis pigmentosa es una enfermedad hereditaria degenerativa de la retina que causa una pérdida progresiva de la visión.
Cuando una persona padece retinitis pigmentaria es imprescindible acudir al oftalmólogo ya que esta enfermedad causa la muerte celular de la retina (conos y bastones).
¿Qué es la retinosis pigmentaria?
La retinopatía pigmentaria, también conocida como retinitis o retinosis pigmentaria, es una enfermedad englobada en un grupo de alteraciones hereditarias de carácter genético que afecta la retina, causando su degeneración progresiva y disminuyendo de forma lenta la agudeza visual de quien la padece.
La retina es la capa que recubre internamente el ojo y donde se genera el impulso eléctrico que envía las imágenes al cerebro. En la retinosis pigmentaria se produce una destrucción gradual de las células de la retina, principalmente de los bastoncillos, que controlan la visión nocturna y la visión periférica
Causas
La retinitis pigmentosa es una enfermedad poco común que afecta aproximadamente a 1 de cada 4.000 personas.
Esta condición es causada por la presencia de defectos genéticos, por lo que es una enfermedad con un fuerte componente hereditario. Estos defectos genéticos acaban por afectar las células de la retina, dando origen a la enfermedad.
Esta patología es más común en hombres que en mujeres, por lo que contar con un familiar con retinosis pigmentaria y ser del sexo masculino, son factores de riesgo en esta condición.
Es importante destacar que la mitad de los pacientes no cuenta con un familiar conocido que padezca la enfermedad, por lo que el diagnóstico genético es muy importante para conocer el tipo de herencia y transmisión de la enfermedad. Sabemos que en función del tipo de componente genético (autosómico recesivo o dominante), el pronostico y evolución de la enfermedad cambia totalmente.
Síntomas de la retinosis pigmentaria
Los primeros síntomas suelen aparecer durante la infancia o la adolescencia, sin embargo debido a la progresión lenta de la enfermedad, las señales más importantes no suelen presentarse antes de la edad adulta.
Es importante destacar que cada paciente puede presentar signos distintos y con una evolución diferente, sin embargo los síntomas más comunes son:
- Reducción de la visión nocturna en zonas con escasa iluminación, siendo el síntoma más común en la retinosis pigmentaria. Al comienzo la persona tiene dificultad para moverse en espacios con poca luz, una condición que va aumentando progresivamente.
- Pérdida de la visión periférica, lo que produce un evidente estrechamiento del campo visual. Esto se conoce como visión en túnel.
- Una vez que la enfermedad ha avanzado, se presenta una importante reducción de la agudeza visual. Hay dificultad para leer y para percibir imágenes en detalle.
- Otros síntomas son destellos de luz o fotopsias, incapacidad para percibir los colores y, en casos avanzados, ceguera.
Enfermedades asociadas
Además de la propia sintomatología asociada a la retinosis pigmentaria, esta enfermedad comúnmente conduce al padecimiento de otras condiciones visuales como:
Estas patologías son tratables, por ello es muy importante acudir a revisiones oftalmológicas frecuentes para evitar complicaciones adicionales.
Tratamiento de la retinosis pigmentaria
No existe un tratamiento específico para esta enfermedad, aunque algunas formas pueden beneficiarse de una terapia de refuerzo con vitaminas, minerales u otros principios. Sabemos que el aspecto nutricional es fundamental en estos casos.
Actualmente se está utilizando el láser LLLT para mejorar el metabolismo retiniano y parece que puede retrasar el proceso de avance de la enfermedad.
La terapia visual enfocada a mejorar la sensibilidad al contraste se ha mostrado muy eficaz en estos pacientes. Su aplicación requiere realizar unos ejercicios monitorizados por el oftalmólogo, que el paciente puede realizar en su casa y que suponen una mejora significativa de las condiciones visuales.
Utilizar gafas de sol para evitar al máximo el daño de la retina, y acudir de forma periódica al oftalmólogo es muy importante, pues algunas complicaciones de esta condición, como las cataratas, pueden ser tratadas efectivamente para evitar una degeneración prematura.
A pesar de la pérdida visual, los pacientes con retinosis pigmentaria pueden realizar su vida adaptándose a la situación mediante algunos servicios de rehabilitación que hoy en día ya están disponibles.
La importancia de los controles visuales
Las enfermedades oculares pueden aparecer a cualquier edad y en muchas ocasiones, hasta que la enfermedad ha avanzado mucho, no se producen los primeros síntomas.
Algunas alteraciones no causan síntomas hasta que la enfermedad ha generado un daño irreversible, sin embargo, los exámenes visuales periódicos son esenciales porque nos permiten identificar la presencia de ciertas condiciones de forma precoz, lo que puede ser un factor decisivo para garantizar la salud de nuestra visión

